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El suelo en terapia intensiva

10-11-2016


Durante el 17° encuentro anual de productores, procesadores y comercializadores de agroalimentos en una nueva edición de las Jornadas de Producción Responsable y Diferenciada, todas las propuestas se enfocaron en repensar el manejo del suelo, como punto de partida de cualquier proceso.


Jornadas PROD es el evento sectorial de actualización técnica más importante del país realizado por Organización Internacional Agropecuaria -OIA-. Este año, en el que cumple 25 años de trayectoria, contó con la participación de referentes norteamericanos en producción orgánica que otorgaron un plus al programa de expositores y, como característica distintiva, esta vez todos pusieron el foco en el cuidado del suelo.

Gabriel Berardinelli, Gerente de Programas de Certificación de OIA, expresó que “no podemos pensar livianamente que las inundaciones ocurren porque tuvimos más lluvias este año. Tenemos que asumir que los suelos no están absorbiendo el agua de lluvias y, en parte, la causa son los sistemas productivos, que no contemplan coberturas, ni realizan rotaciones de cultivos”.

En su opinión, como se maximizan los resultados económicos por sobre la naturaleza, muchos productores se volcaron al monocultivo de soja, eliminando de sus planteos al trigo u otros cultivos que le aportan mucho al sistema. Al no haber un cultivo que aproveche el agua, ésta no circula y se están empezando a ver problemas por subas de las napas. “Esto en un manejo orgánico no ocurre porque es inherente a la práctica el mantenimiento de coberturas y las rotaciones”, afirmó Berardinelli.

 

Preparación de compost en campos de Rodale Institute en Estados Unidos. 

 

Para contrarrestar y, en el mejor de los casos, evitar el deterioro del suelo, los especialistas de Rodale Institute y universidades compartieron resultados de sus ensayos con técnicas válidas tanto para producción agrícola orgánica como tradicional. Rick Carr, especialista de Rodale en compostaje, reveló los avances de su trabajo a campo con aplicación de compost y té de compost a cultivos hortícolas y agrícolas dentro de las 135 hectáreas con las que cuenta el instituto para ensayos.

Se elaboró té de compost en condiciones anaeróbicas y aeróbicas. Se aplicó a los cultivos, por ejemplo de sorgo, y el resultado luego de 2 meses del tratamiento fue muy interesante. Las plantas mostraron un mayor crecimiento, más de 30 centímetros en algunos casos, comparadas con las plantas sin tratar. A su vez, los análisis químicos del suelo evidenciaron una duplicación en los valores de los principales macro y micro nutrientes (N, P, K, Fe, Mg).

“Los tratamientos con té de compost inoculado en las semillas ayudaron a combatir dumping-off -Pythium aphanidermatum- al aumentar la población de microbios benéficos y ocasionando la supresión de los patógenos”, señaló Carr.

Una vez probada la eficacia del té de compost comenzó a trabajar en mejorar el tratamiento. Así fue que, mediante liofilización, consiguieron secar y concentrar el té de compost para lograr una aplicación más directa sobre la superficie de las semillas.

 

El compost da vida al suelo, aumentando su capacidad para nutrir los cultivos.

 

La experta en entomología de la Universidad de Pennsylvania, Mary Hellen Barbercheck, comentó que están implementando una labranza rotativa. Por un lado recurriendo a cultivos de cobertura sembrados en diferentes fechas y por otro, utilizando un rolo aplastador que ayuda a incorporar el material verde al suelo.

“Los ensayos tienen que ver con la fecha de siembra de los cultivos de cobertura, si es muy temprana, luego del rolado, la cobertura resurge por encima del colchón verde y también resurge la maleza, por ello estamos probando fechas más tardías”, explicó Barbercheck. Y agregó que “estamos experimentando también un inyector de abono para complementar el planteo”.

Como resultado de este modelo los investigadores comprobaron un aumento de la microfauna benéfica para el sistema y una mejoría en la estructura del suelo. “Notamos diferencias significativas en el suelo, utilizando centeno como cobertura a modo de mulching y pasando el rolo aplastador en época de antesis”, detalló Barbercheck.

Según la entomóloga en los agricultores de la región de Pennsylvania hay una tendencia a implementar prácticas regenerativas del suelo, en este camino utilizan cobertura la mayor parte del tiempo con buen sistema de raíces, ya sea con siembra al voleo por encima o intersiembra.

En la región noreste, al límite con Canadá, Erin Silva, de la Universidad de Winsconsin, trabaja con cultivos de cobertura en sistemas de agricultura conservacionista. El modelo implica retener un 30% de material vegetal considerado “residuo agrícola” para enriquecer el suelo. Para ello también utilizan el rolo aplastador y consociación de gramíneas y oleaginosas como cultivos de cobertura implantadas sobre el material roleado.

“Es un sistema tendiente a reequilibrar el suelo, ya sea en agricultura orgánica como en convencional. Nos posicionamos como si fuéramos pastores, donde nuestro objetivo es cuidar la vida del suelo”, señaló Silva.

 

Gramíneas como cobertura vegetal para el desempeño del cultivo de soja en USA. 

 

Pedro Landa, Director de OIA, mencionó ciertas señales que dan los consumidores marcando algunas tendencias en los mercados. Al respecto comentó que en USA se está viendo un aumento del consumo de leche y carne a pasto. Una vez más, el suelo como protagonista para la alimentación ganadera con pasturas. “En 2017 se abrirá el mercado norteamericano para la carne, por lo que tenemos que volver al pasto para cubrir la demanda creciente”, advirtió.


Redes orgánicas

Lo orgánico entendido como una oportunidad para construir redes que trasciendan lo estrictamente productivo es un concepto que se difunde desde Rodale y también las universidades de la región. Leslie Zuck, presentó un informe basado en una investigación de la Universidad de Pennsylvania, donde destaca la importancia de los polos orgánicos en el desarrollo de economías locales.   

Los polos orgánicos, considerados como una zona con un gran número de operaciones orgánicas (campos y empresas), relacionada a su vez con otra zona de características semejantes, reducen el nivel de pobreza y aumentan el promedio de ingreso familiar.

“En el desarrollo de polos orgánicos tienen un rol central los hacedores de políticas para la promoción de este tipo de estructuras enfocadas en el desarrollo rural, fomentando la conversión a la producción orgánica y creando facilidades para la inversión”, indicó Zuck. Al respecto agregó que “necesitamos ampliar la asistencia técnica y el acceso a la información para poder replicar el modelo en otras áreas geográficas específicas que nos permitan, a su vez, construir relaciones más extensas”.  


Intercambio y experiencia

Los profesionales de USA, en el marco de su participación en Jornadas PROD, visitaron el Instituto de Suelos del INTA y varios campos de producción orgánica en Buenos Aires, brindando su experiencia, datos de ensayos y recomendaciones a los productores argentinos.

Cabe recordar que esta visita es la contrapartida del viaje que realizaron productores argentinos a Rodale Institute y la región en julio pasado, con una intensa agenda de capacitación técnica. Estas actividades se enmarcan en un convenio de cooperación entablado entre Rodale y OIA hace varios años.



Fuente: OIA - El Nuevo Agro


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